Galerías del Tresillo convirtió un sofá gigante en el fenómeno emocional del año

Por Remitido

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Esta reconocida marca celebró sus 50 años sacando el sofá del salón y plantándolo en mitad de plazas y calles. Una instalación monumental que invitaba a sentarse, recordar y compartir. Y la gente respondió.

Hay objetos que son mucho más que objetos. El sofá es uno de ellos.

No es solo un lugar donde sentarse. Es donde muchos lloraron viendo aquella película. Donde el hijo dijo su primera palabra. Donde se quedaron dormidos abrazados a alguien que ya no está. Donde se celebró, sufrió, se soñó.

Galerías del Tresillo lo sabe bien. En cinco décadas, ha llevado sofás y sillones de calidad a más de tres millones de hogares españoles. Ha estado presente en incontables primeras palabras, en miles de noches de película, en abrazos que curaron y silencios que acompañaron. Por eso decidió que su 50 aniversario no sería un descuento ni un anuncio convencional. Sería un homenaje a esos momentos.

Y lo hizo construyendo algo imposible de ignorar: un sofá de seis metros de largo y tres de alto que plantó en mitad de nueve ciudades españolas.

Un sofá que escuchó

La ruta de Galerías del Tresillo comenzó en Barcelona y pasó por Vilanova i la Geltrú, Mataró, Sabadell, Sant Boi, Lleida, Tarragona, Vic y Madrid. En cada parada, el sofá gigante se convirtió en algo inesperado: un confesionario urbano, un escenario de reencuentros, un imán de emociones.

Lo que la marca no imaginaba era la magnitud de lo que iba a ocurrir. 4000 personas subieron. Pero no solo para posar: subieron para hablar. Para contar lo que no se cuenta en redes sociales. Para abrazar a alguien con quien llevaban años sin cruzarse. Para pedir matrimonio delante de cientos de desconocidos que aplaudieron como si fueran familia.

Un abuelo lloró recordando las tardes con su nieta. Una madre compartió su historia de superación tras una pérdida. Parejas se besaron. Niños saltaron. Papá Noel y los Reyes Magos también se sentaron, devolviendo la ilusión a quienes ya no recordaban tenerla.

Cuatro sillones con propósito

Jorge Javier Vázquez, Ágatha Ruiz de la Prada, Gemma Mengual y Toñi Moreno se unieron a la campaña de Galerías del Tresillo, pero no como embajadores al uso. Cada uno diseñó un sillón personal vinculado a una causa que les importa de verdad.

No eran sillones para vender. Eran piezas únicas cargadas de significado, y se sortearon entre quienes compartieron su historia. Miles de personas participaron, demostrando que cuando una marca deja de vender y empieza a escuchar, algo cambia.

Los resultados que resuenan

Esta no fue una campaña de métricas vacías. Fue una campaña que se sintió. Durante los meses que el sofá gigante de Galerías del Tresillo recorrió España, miles de mantas de aniversario fueron entregadas a quienes abrieron su corazón y compartieron sus historias. En pleno verano, sombrillas llegaron a las calles de Sant Boi y Mataró refrescando cuerpos y espíritus.

En el mundo digital, la campaña generó cientos de miles de visualizaciones con stories en directo y vídeos reales, sin guion, que capturaron emociones auténticas. El impacto se tradujo también físicamente: las visitas a las tiendas de Galerías del Tresillo crecieron un 20% durante el periodo de la campaña. Más de cien medios de comunicación hablaron de la acción, no como publicidad pagada, sino como noticia real que merecía ser contada.

Pero el dato más relevante no es cuantificable: la gente volvió a confiar en una marca. Y eso, hoy en día, no tiene precio.

Lo que dijeron quienes lideran Galerías del Tresillo

Jaime Chía, director de Galerías del Tresillo, lo resume así: «El sofá no es solo un mueble, es el corazón del hogar. Esta campaña ha sido nuestra forma de rendirle homenaje. Lo que comenzó como una celebración interna se transformó en un momento colectivo que nos recordó quiénes somos: una marca con historia, con alma y con un lugar en la vida de las personas».

Valentina Pizzolón, directora de Marketing y Estrategia Digital, añade: «Quisimos conectar con nuestros clientes desde la emoción. Por eso sacamos el sofá —el corazón del hogar— a las calles. Queríamos crear un vínculo auténtico, porque las marcas que perduran se construyen desde lo vivido.

Esta campaña consolidó el liderazgo en Cataluña de Galerías del Tresillo, donde lleva cinco décadas marcando el ritmo del sector, e impulsó a dar el salto nacional con la nueva web. Ahora lleva a toda España lo que le define: entrega express, devolución sin complicaciones, trato humano y colecciones exclusivas. Porque se ha aprendido algo fundamental: ser líderes no significa solo vender más. Significa cuidar mejor. Escuchar más. Estar presentes en lo que de verdad importa.”