Cómo marcar la diferencia en el estudio de oposiciones

Por Remitido

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Cada año se presentan a las oposiciones en España cientos de miles de personas, y siempre son más las que no consiguen el objetivo de lograr una plaza de funcionario de carrera en propiedad que las que sí lo alcanzan. Se trata de una competición en la que el nivel viene marcado por el número de aspirantes y la dificultad de las pruebas.

Observando el histórico de las ratios aspirantes/número de plazas, puede afirmarse, en términos generales, que nunca ha sido tan fácil aprobar una oposición en España. El número de plazas ha aumentado en los últimos años y se ha mantenido elevado debido al gran volumen de jubilaciones de la generación del baby boom, que se está produciendo a marchas forzadas, así como al incremento constante de legislación y burocracia, unido a la falta de implantación de sistemas de automatización en la Administración. En esencia, el volumen de trabajo no deja de crecer mientras que los efectivos disponibles para realizarlo son cada vez menores, lo que ha provocado que las Administraciones públicas flexibilicen el acceso para evitar que los servicios queden desiertos y se genere una oleada de quejas ciudadanas.

Numerosas personas han decidido aprovechar esta coyuntura para asegurar su futuro laboral presentándose a las distintas oposiciones convocadas por las administraciones públicas. Sin embargo, solo una fracción de esos aspirantes consigue finalmente la plaza, y se trata de aquellos que mejor saben adaptarse al tipo de pruebas a las que se enfrentarán. Es un auténtico darwinismo social, en el que solo quienes mejor responden a lo que se les exige logran asegurar su futuro profesional.

Pueden distinguirse tres tipos de opositores: quienes fracasan y se rinden; quienes fracasan, aprenden de sus errores y consiguen la plaza en el segundo o tercer intento; y quienes aprenden de los errores ajenos o se convierten en expertos en su oposición y aprueban a la primera.

Todo lo expuesto se basa en vivencias reales y puede servir para evitar errores frecuentes y aumentar las posibilidades de alcanzar el objetivo.

Una buena preparación consiste en imitar la prueba real y obtener resultados objetivos, medibles estadísticamente, que superen ampliamente las notas de corte de convocatorias anteriores. Cada tipo de prueba exige una metodología de estudio diferente.

En las pruebas de carácter oral es fundamental adquirir mucha práctica “cantando” los temas delante del espejo y de preparadores. Se requiere un amplio conocimiento, coherencia y capacidad para asociar conceptos, ya que el tribunal puede repreguntar sobre determinados aspectos para comprobar si el opositor comprende la materia o se limita a memorizarla.

En las pruebas escritas también resulta imprescindible conocer y entender el contenido, aunque el factor reacción es menos determinante, puesto que el opositor dispone de mayor margen para organizar el orden de las preguntas y apoyarse en conceptos más generales para elaborar una respuesta, aunque no sea completamente exhaustiva. En ambos casos es esencial elaborar buenos resúmenes y esquemas que sirvan de apoyo para desarrollar cada punto, siendo especialmente útil el uso de la mnemotecnia cuando la materia resulta poco atractiva.

En el caso de las pruebas tipo test, la preparación es ligeramente distinta. Además de resumir personalmente los temas o normas más relevantes, preferiblemente de puño y letra, es imprescindible practicar intensivamente los test, extremar la atención a los detalles y alcanzar porcentajes de acierto superiores al 80%, ya que esta es la forma de disponer de un margen de seguridad suficiente para asegurar la plaza.

En este contexto, y siempre que la oposición incluya un test eliminatorio o consista en la superación de dos test, existen herramientas online como oposapiens.com, que ofrecen una amplia variedad de test de elaboración propia y de exámenes oficiales de normativa —275 normas estatales, autonómicas y europeas—, así como pruebas de ofimática y psicotécnicos. Estas herramientas permiten estudiar mientras se practica, ya que las respuestas están justificadas con la literalidad de la norma. Sus estadísticas avanzadas facilitan un control exhaustivo del nivel de preparación de un solo vistazo, y su comunidad permite resolver dudas de forma inmediata a través de un grupo exclusivo de Telegram. Además, los suscriptores de planes de tres meses o superiores tienen acceso a un libro online con decenas de consejos prácticos para aprobar el denominado “Tu llave para ser funcionario”.

En definitiva, lo que marca la diferencia en las oposiciones es convertirse en un experto en cada proceso selectivo mediante una práctica contrastada estadísticamente y el uso de las mejores herramientas disponibles.