Isabel Schnabel, representante alemana en el directorio del Banco Central Europeo (BCE), se ha mostrado partidaria de que la institución acometa una subida de los tipos de interés en su próxima reunión, que tendrá lugar el próximo 11 de junio, ante la perspectiva de que la inflación siga moviéndose al alza y su impacto se extienda a más partes de la economía y de la cesta de consumo.
«Desde la perspectiva actual, creo que será necesaria una subida de tipos en junio», ha afirmado Schnabel en una entrevista con Reuters, recogida por Europa Press, donde advierte de que la crisis se está extendiendo por la economía y aleja la inflación del objetivo del BCE durante un período de tiempo considerable.
De este modo, dada la magnitud y la persistencia de la crisis actual, la alemana considera que «ignorarla ya no es una opción», por lo que sería necesaria una reacción de la política monetaria, a pesar de que un endurecimiento de esta pueda agravar el impacto negativo de la crisis en la economía.
En este sentido, ha recordado que la tasa de inflación ya ha alcanzado el 3% y, según las expectativas del mercado, seguirá subiendo hasta el 4% a finales de año, advirtiendo de que, en términos históricos, el impacto de la crisis es muy grande.
De tal manera, si bien los precios se encuentran entre el escenario base y el adverso del BCE, la tendencia a largo plazo, como la curva actual de futuros del petróleo, se sitúa por encima del escenario adverso.
Asimismo, cada vez hay más indicios de que el impacto se está extendiendo a otros componentes de la cesta de consumo y las encuestas e indicadores de mercado muestran que las expectativas de inflación a corto plazo han aumentado drásticamente.
«Nuestra esperanza de que este conflicto se resolviera rápidamente no se ha materializado», ha reconocido la ejecutiva del BCE.
En cualquier caso, Schnabel ha asegurado que el banco central seguirá dependiendo estrictamente de los datos, por lo que en cada reunión se volverán a evaluar los datos para analizar si es apropiado subir tipos.
«No nos comprometemos de antemano con ninguna trayectoria de tipos en particular», ha reiterado, subrayando que la respuesta del BCE dependerá en gran medida de la medida en que los mayores costes se trasladen a los precios.