Radonova pone el foco en la medición de gas radón para conocer la exposición en interiores

Por Remitido

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El radón es un gas radiactivo de origen natural que puede acumularse en el interior de edificios sin que su presencia pueda detectarse mediante los sentidos, ya que es invisible, inodoro e incoloro. Aunque suele asociarse a determinadas zonas identificadas como de mayor riesgo, su presencia no se limita exclusivamente a estos territorios y la concentración puede variar entre edificios.

Por ello, la medición de gas radón constituye la vía para conocer los niveles existentes en un espacio concreto. En este ámbito trabaja Radonova, laboratorio especializado que ofrece sistemas de medición para viviendas y centros de trabajo mediante servicios acreditados conforme a la norma ISO 17025.

La medición permite conocer la concentración real en cada inmueble

El radón se origina de manera natural dentro de la cadena de desintegración del uranio presente en el terreno. Desde el subsuelo puede penetrar en los edificios y alcanzar concentraciones diferentes dependiendo de factores relacionados con el terreno, la construcción y las condiciones del inmueble.

Esta variabilidad explica por qué los mapas de zonas de riesgo constituyen una referencia, pero no permiten determinar por sí solos la concentración existente en una vivienda concreta. Para obtener esa información resulta necesario realizar una medición.

Radonova cuenta con diferentes detectores adaptados a distintas necesidades, entre ellos Radtrak²®, Rapidos® y Duotrak®. La compañía desarrolla sus análisis mediante procesos de laboratorio y dispone de una gama de servicios acreditados conforme a ISO 17025. Su trayectoria tiene su origen en el ámbito universitario y de la investigación y se ha especializado durante décadas en la detección y análisis del radón.

La empresa ofrece asimismo herramientas para gestionar las mediciones en línea y consultar posteriormente los resultados, facilitando el seguimiento cuando deben analizarse varios puntos o inmuebles.

Viviendas y empresas ante un gas que no puede detectarse a simple vista

La relevancia del radón está relacionada con los efectos que puede provocar una exposición prolongada a concentraciones elevadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica el radón como una causa importante de cáncer de pulmón y recomienda un nivel de referencia residencial de 100 Bq/m³ cuando las condiciones nacionales lo permitan. Cuando este valor no pueda alcanzarse, señala que el nivel de referencia no debería superar los 300 Bq/m³.

La cuestión afecta tanto a viviendas como a determinados centros de trabajo. En España existe además un marco normativo específico para evaluar la exposición laboral al radón en los casos contemplados por la regulación, lo que ha incrementado la importancia de disponer de procedimientos adecuados para realizar estas mediciones.

La elección del método depende del objetivo perseguido. Las mediciones de mayor duración permiten obtener información representativa sobre la concentración media durante un periodo determinado, mientras que las alternativas rápidas pueden utilizarse para necesidades específicas de evaluación.

Con más de tres décadas de especialización internacional, Radonova centra su actividad en proporcionar herramientas para determinar una variable que no puede conocerse mediante una inspección visual. La medición de gas radón permite disponer de datos sobre la concentración existente y, a partir de ellos, valorar las actuaciones que puedan resultar necesarias en viviendas o centros de trabajo.