Belleza viral en TikTok; los errores que corrigen los profesionales

Por Remitido

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Rutinas de diez pasos, combinaciones de ácidos, dispositivos domésticos o remedios caseros que prometen resultados inmediatos. Las tendencias de belleza de las redes sociales han aumentado el interés por el cuidado de la piel, pero también están llevando a los centros de estética a encontrarse con clientes que han probado técnicas y productos sin saber si eran adecuados para ellos.

Madrid, septiembre de 2026. TikTok ha convertido el cuidado de la piel en un fenómeno de masas. Basta con deslizar el dedo durante unos minutos para descubrir una nueva rutina facial, un ingrediente que promete transformar la piel en pocos días, un dispositivo para utilizar en casa o un truco casero que acumula millones de visualizaciones.

El problema comienza cuando una tendencia pensada para generar un vídeo atractivo se convierte automáticamente en una recomendación para miles de personas.

La preocupación no se limita al sector de la estética. Un estudio publicado en 2026 en la revista Clinical, Cosmetic and Investigational Dermotology cuyo autores son Mila Poelhekken y Sebastiaan A.S. van der Bent, del Departamento de Dermatología del Alrijne Hospital de Leiden, Países Bajos hablan sobre las tendencias en las rutinas de cuidado de la piel y señalaba que el 91 ,6? los dermatólogos participantes mostraba preocupación por la popularidad de las rutinasde múltiples pasos, mientras que un 88,1 % aseguraba encontrarse habitualmente con problemas cutáneos relacionados con este tipo de prácticas. Entre los productos que aparecían con mayor frecuencia se encontraban retinoides, ácidos exfoliantes y determinados cosméticos utilizados sin una correcta valoración previa.

Para Sheila Fernández, CEO de Masham, centro de estética avanza da situado en Aravaca (Madrid), el fenómeno ya forma parte del día a día de muchos profesionales.

“Las redes sociales han conseguido algo muy positivo: que muchísimas personas se interesen por cuidar su piel. El problema aparece cuando confundimos inspiración con prescripción. Que un producto o una rutina le haya funcionado a una persona en TikTok no significa quesea adecuada para todas las pieles”, explica Fernández.

De TikTok a la cabina de estética

El fenómeno ha cambiado incluso la conversación entre profesionales y clientes. Antes era habitual acudir a un centro preguntando qué necesitaba la piel. Ahora, cada vez resulta más frecuente llegar preguntando directamente por un ingrediente, una técnica o un dispositivo visto previamente en redes sociales.

“Hay clientes que conocen perfectamente el nombre de determinados activos, pero no necesariamente saben cuándo utilizarlos, en qué concentración o, sobre todo, si su piel los necesita”, señala Sheila Fernández.

Desde Masham identifican cinco tendencias especialmente frecuentes que conviene no reproducir automáticamente sin asesoramiento profesional.

1.Cuantos más productos, mejor

Limpiador, tónico, esencia, sérum, otro sérum, exfoliante, retinol, crema, aceite…

Las rutinas de diez o incluso doce productos se han convertido en uno de los formatos más reconocibles de las redes sociales. Pero una rutina más larga no tiene por qué ser una rutina mejor.

“Muchas vecesel primer trabajo no consiste en añadir un producto, sino en simplificar. Utilizar numerosos cosméticos a la vez también hace mucho más difícil identificar qué producto está provocando una reacción cuando algo no funciona bien”, explica Fernández.

La tendencia hacia las rutinas complejas preocupa también a los especialistas. La investigación publicada este año apunta precisamente a los retinoides y ácidos exfoliantes entre los productos relacionados con problemas derivados de rutinas cosméticas mal planteadas.

2.Mezclar activos porque funcionan por separado

Vitamina C, retinoides, ácido glicólico, ácido salicílico, niacinamida…

El vocabulario cosmético se ha sofisticado enormemente gracias a las redes sociales, pero conocer el nombre de un ingrediente no equivale a saber utilizarlo.

Uno de los errores que observan los profesionales es incorporar varios principios activos al mismo tiempo buscando acelerar los resultados.

“En estética existe una tendencia muy humana a pensar que si una cosa funciona,

tres juntas funcionarán tres veces mejor.Con la piel no siempre es así. Hay que valorar qué necesita, cómo está en ese momento y establecer prioridades”, explica la CEO de Masham.

3.Llevar un centro profesional al cuarto de baño

Dispositivos LED, herramientas de micro corrientes, aparatología facial doméstica y todo tipo de gadgets de belleza han encontrado en TikTok un escaparate perfecto.

El problema no es necesariamente el dispositivo, sino considerar que una herramienta de uso doméstico puede utilizarse de cualquier manera o sustituir una valoración profesional.

La propia Academia Americana de Dermatología ha advertido al analizar distintas tendencias virales que no todas son apropiadas para todos los tipos de piel y que algunas prácticas populares en redes pueden provocar problemas si se realizan de manera incorrecta.

“Un vídeo de treinta segundos enseña el aparato funcionando, pero normalmente no muestra todo lo que existe antes de utilizarlo: la valoración, las contraindicaciones, la frecuencia adecuada o si realmente esa persona necesita ese tratamiento” , señala Fernández.

4.Recuperar los remedios caseros porque son “naturales”

Mascarillas elaboradas en casa, mezclas con productos de cocina o ingredientes naturales utilizados directamente sobre el rostro siguen apareciendo de forma recurrente en redes sociales.

Natural, sin embargo, no significa automáticamente inocuo ni apropiado para todas las pieles.

“Hay una percepción de que aquello que tenemos en casa no puede hacernos daño porque es natural. Pero la piel no entiende de tendencias ni de etiquetas de TikTok. Lo importante es saber qué estamos aplicando y por qué”, apunta Sheila Fernández.

5.Copiar la piel de otra persona

Probablemente sea el error que engloba a todos los anteriores.

Un creador enseña cómo consiguió una determinada apariencia y miles de usuarios intentan reproducir exactamente el mismo proceso.

Pero edad, sensibilidad, hábitos, exposición solar, estado de la piel o productos utilizados previamente hacen que dos personas puedan responder de manera completamente distinta a una misma rutina.

“Una de las preguntas más importantes que hacemos es muy sencilla: ‘¿Qué estás utilizando ahora?’. Muchas veces esa conversación explica mucho más que buscar inmediatamente un nuevo tratamiento”, afirma Fernández.

Desde Masham insisten en que el problema no está en las redes sociales.

De hecho, plataformas como TikTok e Instagram hancontribuido a democratizar información que hace apenas unos años quedaba restringida a revistas especializadas o consultas profesionales. Han popularizado conceptos como la protección solar, el cuidado preventivo o la importancia de mantener una rutina. El reto está en aprender a distinguir entre descubrir una tendencia y decidir que esa tendencia es adecuada para nosotros.

Las investigaciones tampoco dibujan un escenario completamente negativo. Los especialistas reconocen que las redes han aumentado el interés por el cuidado de la piel y la protección solar, aunque alertan de la desinformación y de las rutinas excesivamente complejas.

“Nosotros no queremos que nadie deje de informarse en redes. Al contrario. Queremos clientes que pregunten, que tengan curiosidad y que se interesen por cuidarse. Pero antes de copiarlo que hace alguien a quien seguimos, merece la pena preguntarnos algo: ¿mi piel realmente necesita esto?” concluye Sheila Fernández.

Sobre Masham

Masham es un centro de estética avanzada ubicado en Aravaca, Madrid. Dirigido por Sheila Fernández, el centro apuesta porun enfoque personalizado del cuidado facial y corporal, basado en la valoración individual y en la elección de tratamientos adaptados a las necesidades de cada persona.

Contacto de prensa:

Raquel Gaitero / Agencia Amor de Madre

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