CÍRCULO ROJO.-.Hay libros que no buscan respuestas, sino lectores dispuestos a hacerse preguntas. Quiero una vida tranquila (y por qué nunca deberías decir esa frase), de Ashley Isabel Pérez Lorente, pertenece a esa estirpe de textos que interpelan sin levantar la voz, que incomodan con suavidad y que, desde la intimidad, señalan una grieta cada vez más reconocible en la vida contemporánea: la confusión entre calma y resignación.
La autora escribe desde un lugar reconocible para toda una generación que ha aprendido a valorar la estabilidad por encima del deseo, la rutina por encima del impulso. “A veces lo que llamamos paz no es más que miedo disfrazado de calma”, sostiene Pérez Lorente en un libro que nació —según cuenta— en un momento de cansancio vital, cuando todo parecía estar en orden y, sin embargo, algo dentro no terminaba de encajar.
Lejos de presentarse como un manual de autoayuda, Quiero una vida tranquila se construye como una conversación honesta con el lector. El tono es confesional, pero nunca complaciente. La autora habla de la zona de confort convertida en cárcel, del silencio sostenido durante demasiado tiempo, del temor a querer más cuando aparentemente ya se tiene “todo”. Y lo hace desde una escritura directa, emocional, atravesada por una idea que vertebra toda la obra: vivir sin sobresaltos no siempre es vivir bien.
“El libro no pretende dar respuestas, sino acompañar”, explica Pérez Lorente. Esa voluntad se percibe en cada capítulo, concebido como un espejo en el que el lector puede reconocerse sin sentirse juzgado. No hay fórmulas ni promesas de felicidad inmediata, sino una invitación constante a mirar hacia dentro y a preguntarse si la vida que se habita responde al deseo o simplemente a la costumbre.
Uno de los ejes más potentes del libro es la oposición entre tranquilidad y propósito. Para la autora, el verdadero riesgo no es el caos, sino una calma que anestesia. De ahí la reivindicación de una vida “real”, imperfecta, a veces incómoda, pero fiel a lo que uno es. El fuego frente al hielo, el movimiento frente a la parálisis, la elección consciente frente a la inercia.
Dirigido a quienes se sienten estancados, desconectados de sí mismos o atrapados en una estabilidad que no llena, el texto encuentra especial eco en lectores que alguna vez dijeron “solo quiero estar en paz” sin advertir que esa paz podía ser renuncia. “No estás rota, solo estás despertando”, repite la autora como un mantra que atraviesa la obra.
Publicado por Editorial Círculo Rojo, Quiero una vida tranquila no propone una huida del mundo, sino una forma más honesta de habitarlo. Un libro que no grita, pero que deja resonando una pregunta incómoda cuando se cierra: ¿y si esa vida tranquila estuviera apagando una parte de nosotros que aún quiere arder?
SINOPSIS
Decir «solo quiero una vida tranquila» parece inofensivo… hasta que descubres que esa calma que anhelas puede estar apagando tu fuego interior. En Quiero una vida tranquila, Ashley Isabel nos invita a mirar de frente esa falsa paz que muchas veces confundimos con bienestar. A través de reflexiones sinceras y cercanas, la autora explora temas como el miedo, la zona de confort, la valentía y el propósito, recordándonos que la verdadera paz no siempre es silencio, sino autenticidad. Este libro es una conversación honesta contigo misma, una guía para quienes sienten que están bien… pero no del todo vivas. No es un manual para encontrar tranquilidad, sino un despertar hacia una vida real.
AUTORA
Ashley Isabel (2005) es una escritora canaria que encuentra en las palabras una forma de sanar y entenderse Quiero una vida tranquila es su primera obra, un viaje hacia la autenticidad y el coraje de vivir con alma.