El Banco de Japón mantiene tipos

Por Redacción

Banco De Japón

El Consejo de Política Monetaria del Banco de Japón ha decidido mantener sin cambios el tipo de interés de referencia «en torno al 0,75%», aunque la institución ha advertido de la necesidad de vigilar el impacto que la subida de los precios del petróleo a raíz del conflicto en Oriente Próximo pueda tener en la inflación.

«Debe prestarse atención al impacto del aumento de los precios del petróleo crudo en las perspectivas de la inflación subyacente», ha señalado la entidad, que tomó la decisión de mantener estable el precio del dinero por una mayoría de ocho votos a favor, frente a uno en contra.

En concreto, Takata Hajime se posicionó a favor de ellevar el tipo de referencia hasta «alrededor del 1%» al considerar que los riesgos para los precios en Japón estaban sesgados al alza debido a los efectos indirectos de las subidas de costes derivadas de la situación en el extranjero.

En este sentido, si bien la mayoría del Consejo de Política Monetaria del Banco de Japón optó por mantener sin cambios el precio del dinero, la institución reconoce que, a raíz del aumento de la tensión en Oriente Próximo, los mercados financieros y de capitales mundiales han experimentado volatilidad y los precios del petróleo crudo han subido significativamente, por lo que «es necesario prestar atención a la evolución futura».

De tal manera, si bien es probable que el IPC de referencia en Japón (que excluye los alimentos frescos) se desacelere temporalmente hasta situarse por debajo del 2%, la entidad prevé que la tasa se vea presionada al alza, influenciada por el reciente aumento de los precios del petróleo crudo y que las expectativas de inflación a medio y largo plazo aumenten.

«Se espera que la inflación subyacente aumente gradualmente y que, en la segunda mitad del periodo de proyección del Informe de Perspectivas de enero de 2026 sobre la Actividad Económica y los Precios, se sitúe en un nivel generalmente coherente con el objetivo de estabilidad de precios», añade.

Entre los riesgos para estas perspectivas, el Banco de Japón incluye de manera destacada la evolución futura de la situación en Oriente Próximo, así como la evolución de los precios del petróleo crudo, la evolución de la actividad económica y los precios en el extranjero bajo el impacto de las políticas comerciales en cada jurisdicción, el comportamiento de las empresas en materia de fijación de salarios y precios, y la evolución de los mercados financieros y cambiarios.

La incertidumbre para la evolución de la inflación a raíz del conflicto de Oriente Próximo también fue destacada ayer por el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, quien subrayó que la magnitud y la duración del conflicto en Irán serán los indicadores que marcarán las consecuencias sobre la inflación y la economía.

«La cuestión es cuánto tiempo tardarán en tener un impacto total en la economía (las fluctuaciones del mercado energético). Y esto lleva tiempo», manifestó Powell en rueda de prensa tras el anuncio del instituto emisor de mantener intactos los tipos de interés en EEUU.

No obstante, el presidente de la Fed no quiso adelantar la manera en que el conflicto en Oriente Próximo podría afectar, aunque ha augurado que un precio elevado y sostenido de la gasolina impactaría al consumo de los ciudadanos y no a sus ingresos.

«Somos conscientes de la situación, pero no queremos reaccionar de forma exagerada. Queremos tomar la mejor decisión posible basándonos en los hechos. No creo que vayamos a dejar que influya en nuestra toma de decisiones más de lo necesario», dijo Powell.