El auge de las inversiones relacionadas con la IA, que ha impulsado la cotización de las empresas relacionadas con esta nueva tecnología a niveles máximos históricos, no presenta similitudes con la burbuja puntocom, cuyo estallido provocó una crisis mundial a principios del siglo XXI, según ha señalado el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos.
«No hay una burbuja», ha asegurado Guindos durante un acto organizado este viernes por el diario ‘El Economista’, donde ha defendido que se trata de un fenómeno «completamente distinto que el puntocom».
En este sentido, el vicepresidente del BCE, cuyo mandato expira el próximo 31 de mayo, ha señalado que las empresas cuentan con planes de negocio, aunque ha admitido que puede haber un exceso de valoración y, por lo tanto, es posible un ajuste de precios.
Asimismo, si bien se está empezando a observar una modificación en la forma de contratar, el análisis del BCE por el momento apunta a que no está habiendo ajustes de empleo en relación con esta tecnología.
Por otro lado, el economista español ha señalado que casos como el de Mythos, el último modelo de IA desarrollado por Anthropic, que ha generado una elevada expectación e incertidumbre sobre su capacidad de detectar vulnerabilidades que afecten a los sistemas de las entidades, ponen de manifiesto el retraso y la dependencia de Europa en relación a la IA respecto de Estados Unidos o China.
«Pone de manifiesto el retraso europeo en un ámbito como es la IA y eso incrementa nuestra dependencia», ha advertido Guindos, para quien Mythos solo es el anticipo de lo que posiblemente seguirá llegando y que va a obligar a tener mucha más seguridad frente a los ciberataques.
REUNIÓN DE JUNIO PARA TOCAR LOS TIPOS.
En cuanto a la política monetaria, el vicepresidente del BCE ha reiterado que, tras la reciente decisión del Consejo de Gobierno de mantener los tipos de interés, el órgano contará en la reunión de junio con más datos y nuevas proyecciones económicas para poder tomar una decisión.
En este sentido, ha reconocido que los datos publicados de inflación reflejan ya el impacto del conflicto en oriente Próximo, pero ha defendido la necesidad de ver lo que pasa en las próximas semanas, aunque los indicadores adelantados, como los datos de confianza o el PMI, se han deteriorado de una forma notable.