Desguaces Logroño celebra 25 años y refuerza el valor del recambio recuperado para talleres y particulares

Por Remitido

Campa Desguaces Logrono

La compañía, fundada por Miguel Romero, ha pasado de un pabellón de mil metros cuadrados en el polígono Cantabria a unas instalaciones de 14.000 metros, 80 trabajadores, ventas en 130 países y una facturación cercana a los 12 millones de euros. En un contexto de envejecimiento del parque móvil, la empresa destaca los beneficios de comprar piezas recuperadas: ahorro, disponibilidad, rapidez, calidad de componentes originales y sostenibilidad

Desguaces Logroño celebra 25 años de trayectoria como una de las empresas de referencia en el sector del recambio recuperado. La compañía, nacida en el polígono Cantabria de Logroño en un pabellón de mil metros cuadrados, ha evolucionado hasta convertirse en una organización con 80 profesionales, ventas en 130 países y una facturación en 2025 de 11.778.604 €.

El crecimiento de la empresa refleja la transformación de un sector que ha dejado atrás la imagen tradicional del desguace para avanzar hacia un modelo industrial, tecnológico y sostenible. Miguel Romero, fundador y propietario de Desguaces Logroño, define la actividad de la compañía como «una fábrica de piezas recicladas de segunda mano», una expresión que resume su apuesta por la reutilización profesional de componentes de automoción y por la economía circular aplicada al vehículo.

«Esto no es grasa, aceite y chatarra. Es una fábrica de piezas recicladas de segunda mano», explica Miguel Romero, fundador y propietario de Desguaces Logroño.

La compañía opera desde el polígono El Carrascal, en Lanciego, en unas instalaciones de unos 14.000 m2 que combinan una campa exterior de aproximadamente 8.000 m2, donde se acumulan más de 300 vehículos dados de baja, y más de 5.000 metros de pabellón organizados como un almacén logístico limpio, ordenado y especializado. Desde allí se gestionan piezas para coches, motos, furgonetas y camiones de más de 60 marcas.

Uno de los grandes hitos de esta evolución llegó en 2017 con la digitalización de las piezas extraídas de los vehículos. Desguaces Logroño cuenta con 408.699 piezas registradas y más de 300.000 referencias en categorías como electricidad, carrocería, alumbrado, climatización, dirección y transmisión, motor, sistemas de admisión y escape, cambios y embrague, frenos, suspensión y accesorios.

El proceso combina control técnico, trazabilidad y gestión ambiental. Cada vehículo que entra en las instalaciones se fotografía por dentro y por fuera, se descontamina mediante la retirada de aceites, baterías, líquidos anticongelantes y líquidos de frenos, y se desmonta pieza a pieza. Posteriormente, los componentes se clasifican y se publican en la web de la compañía y en plataformas de comercio electrónico.

Por qué cada vez más clientes compran piezas de desguace
El auge de la demanda de piezas recuperadas se explica por un contexto concreto: el parque automovilístico envejece y cambiar de coche supone un desembolso que no siempre está al alcance de todos los bolsillos. Según un artículo de La Rioja, casi el 30% de los vehículos que circulan por España, 9,28 millones de un total superior a 31,7 millones, tiene al menos dos décadas de antigüedad. La edad media alcanza los 14,6 años en España y supera los 15 años en La Rioja.

El recambio recuperado se consolida como una solución para mantener vehículos de forma más accesible. Comprar una pieza de desguace permite reparar sin asumir el coste de un vehículo nuevo y, en muchos casos, acceder a componentes que los canales tradicionales no tienen disponibles de inmediato.

Los concesionarios no siempre disponen de determinados recambios en stock y muchos clientes, especialmente cuando se trata de una urgencia, no están dispuestos a esperar. Desguaces Logroño responde a esa necesidad con un departamento de venta online potente, un catálogo digitalizado y capacidad para ofrecer servicio en 24-48 horas.

El precio es una de las razones principales, pero no la única. También destaca la calidad de muchos componentes originales recuperados frente a determinadas alternativas del mercado paralelo. Esto significa que una pieza procedente de un vehículo original puede ofrecer encaje, robustez y prestaciones adecuadas cuando ha sido correctamente identificada y clasificada.

La demanda actual abarca prácticamente todas las partes del vehículo: alternadores, motores, faros, pilotos, tubos de escape, cajas de cambios, elementos de carrocería e incluso ruedas. Para Desguaces Logroño, esta tendencia conecta con su apuesta por un catálogo amplio, trazable y accesible, pensado tanto para talleres como para particulares.

El cambio de hábitos del consumidor también impulsa el sector. Cada vez más usuarios buscan piezas por internet, comparan referencias y realizan reparaciones por su cuenta o con apoyo especializado. Esto refuerza la importancia de contar con información clara, stock digitalizado y atención comercial para orientar al cliente en la elección del recambio.

La sostenibilidad completa el argumento de valor. Comprar una pieza recuperada no solo permite ahorrar, sino que también contribuye a la economía circular al dar una segunda vida a componentes ya fabricados. Desguaces Logroño reutiliza entre el 70% y el 80% de los componentes de un vehículo y devuelve al mercado materiales como aluminio, hierro y plástico, destinando aquello que no puede reutilizarse a materia prima.

Digitalización, logística y servicio posventa
La digitalización ha impulsado la expansión comercial de Desguaces Logroño. La venta online representa ya el 42% de la facturación, frente al 58% correspondiente al comercio telefónico y presencial. La empresa trabaja con varias plataformas de venta, entre ellas eBay, y ha logrado distribuir piezas a mercados nacionales e internacionales, con Alemania, Italia y Francia como destinos destacados, además de operaciones y consultas procedentes de lugares tan lejanos como Martinica o Costa Rica.

La fortaleza logística es otro de los pilares del modelo. Desguaces Logroño envió 57.000 pedidos a clientes en el último ejercicio y cada día salen de sus instalaciones cerca de 300 paquetes, con una fiabilidad de entrega del 99%. Esta capacidad operativa se complementa con una orientación a la postventa, uno de sus principales puntos fuertes.

La estructura comercial combina atención online, call center y presencia en puntos estratégicos de España. El departamento comercial, dirigido por Marisol Bezares, integra a una veintena de profesionales, más de una cuarta parte de la plantilla, especializados en la atención a carroceros, talleres, mecánicos y particulares. La cartera de clientes mantiene una proporción equilibrada: el 60% corresponde a talleres y el 40% a particulares.

BMW, la marca con la que comenzó la historia de la empresa, sigue siendo una referencia dentro del catálogo. Más de 61.000 piezas, aproximadamente el 15% del total, corresponden a vehículos de la marca alemana. Audi y Mercedes figuran también entre las marcas con mayor presencia, aunque la empresa trabaja con todo tipo de vehículos, incluidos modelos eléctricos y componentes para marcas como Tesla.

Con 25 años de historia, Desguaces Logroño afronta una nueva etapa para ampliar su capacidad de servicio, reforzar su presencia digital y consolidar su papel como empresa generadora de empleo y sostenibilidad. Su evolución, desde aquel primer BMW procedente de Arguedas hasta los 57.000 pedidos enviados a clientes de todo el mundo, ilustra la profesionalización de un sector clave para alargar la vida útil de los vehículos y reducir el impacto ambiental.