El 84% los profesionales continúa mejorando su perfil, buscando empleo o explorando nuevas oportunidades después de formarse online.
Primero se estudiaba y después se comenzaba a trabajar. Durante décadas, formación y empleo se entendieron como dos etapas consecutivas de la vida profesional. Sin embargo, esa frontera es cada vez más difusa: hoy se aprende mientras se trabaja y se trabaja mientras se continúa aprendiendo.
Los profesionales actualizan sus conocimientos al terminar su jornada, durante los desplazamientos o en los espacios que consiguen reservar entre sus responsabilidades laborales y personales. No vuelven a estudiar para regresar a la casilla de salida, sino para mantener su capacidad de avanzar en un mercado laboral en permanente transformación.
Esta realidad queda reflejada en el Whitepaper 2025 de la Fundación EDUCA EDTECH. El estudio señala que el 84% los profesionales permanece en una trayectoria activa de mejora, búsqueda o movilidad laboral después de completar una formación online.
Detrás de este porcentaje se encuentran personas que han logrado una promoción, han accedido a un nuevo puesto, están preparando un cambio de sector o continúan adquiriendo las competencias necesarias para acceder a su siguiente oportunidad profesional.
Las transformaciones tecnológicas, los cambios regulatorios y la aparición de nuevos perfiles profesionales obligan a actualizar conocimientos de manera continua. Una herramienta que todavía no se domina, una normativa que acaba de modificarse, una competencia digital que el puesto ya exige o una especialización concreta pueden determinar el siguiente paso de una carrera.
En este contexto, el valor de la formación online no debería medirse únicamente por la obtención de un título. También reside en su capacidad para acortar la distancia entre el perfil que una persona tiene actualmente y el que necesita para seguir progresando.
La formación no garantiza por sí sola un contrato ni explica completamente una promoción. Sin embargo, más de la mitad de las personas consultadas en el Whitepaper declara haber conseguido un nuevo empleo o una mejora profesional tras completar sus estudios. El dato muestra que aprender se ha convertido en una decisión habitual entre quienes están tratando de evolucionar laboralmente, aumentar sus posibilidades o recuperar capacidad de decisión sobre su propia trayectoria.
Las empresas también valoran la capacidad de seguir aprendiendo
La percepción de las organizaciones sobre la formación online también ha evolucionado. Casi nueve de cada diez empresas consultadas conceden importancia a este tipo de aprendizaje durante sus procesos de selección.
Más allá del conocimiento técnico o especializado adquirido, las compañías pueden interpretar esta formación como una señal de adaptación. Un profesional que identifica una carencia, busca una solución y organiza su tiempo para aprender demuestra iniciativa, autonomía y capacidad para seguir evolucionando.
La formación online deja así de ser únicamente una credencial académica para convertirse en una evidencia de movimiento profesional: muestra que una persona está tomando decisiones para responder a los cambios que afectan a su puesto, su sector o sus expectativas laborales.
Más de 205.000 consultas para entender, practicar y avanzar
Los últimos datos de PHIA, la mentora digital desarrollada por EDUCA EDTECH Group, ayudan a comprender cómo estudian los profesionales que deben compatibilizar la formación con el empleo y otras responsabilidades.
Miles de usuarios han generado más de 205.000 consultas a sus diferentes funcionalidades. El resumen de textos es la actividad más utilizada, seguida por la creación de cuestionarios y los ejercicios de evaluación. Analizadas de forma conjunta, estas acciones muestran un patrón claro: el estudiante necesita primero ordenar y comprender los contenidos, después practicar y, finalmente, comprobar si ha asimilado los conocimientos.
PHIA busca responder así a algunas de las principales barreras de la formación online, como la acumulación de información, la dificultad para mantener la motivación o la sensación de estudiar en solitario. La herramienta complementa el trabajo docente y ayuda a los alumnos a aprovechar mejor el tiempo disponible.
“La empleabilidad no mejora por acumular títulos, sino por convertir el aprendizaje en una capacidad útil para avanzar. Los datos de PHIA muestran que los estudiantes no quieren que la inteligencia artificial estudie por ellos. Quieren que les ayude a entender, practicar y aprovechar mejor su tiempo”, explica María Crovetto, AI Manager de EDUCA EDTECH Group.
EDUCA EDTECH Group ha desarrollado PHIA a partir de su experiencia en formación online y del conocimiento generado por sus instituciones educativas. Su planteamiento parte de una idea central: la tecnología no sustituye el criterio humano, sino que permite dedicarlo a orientar, resolver dudas y acompañar mejor a cada estudiante