AZAFARM logra producir azafrán en un módulo portátil mediante el control de su brotación y floración

Por Remitido

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El Grupo Operativo, coordinado por la Fundación de Innovación y Transferencia Agroalimentaria del Gobierno de Aragón (FITA), culmina cuatro años de experimentación demostrando que es posible programar la brotación y concentrar la floración del azafrán en condiciones controladas.

Conocido como “oro rojo” por su elevado valor, el azafrán es un cultivo estrechamente vinculado al territorio aragonés. Su producción tradicional está condicionada por una floración concentrada en pocas semanas, la climatología y la elevada necesidad de mano de obra durante la recolección.

¿Es posible controlar cuándo brota y florece el azafrán y planificar mejor su cosecha? A esta pregunta ha tratado de responder durante los últimos tres años AZAFARM, combinando conocimiento agronómico, cultivo vertical, control climático, sensorización y monitorización.

Tras tres campañas, el proyecto ha demostrado experimentalmente que es posible programar la brotación y concentrar la floración del azafrán en periodos determinados, reduciendo durante estas fases la dependencia de las condiciones climáticas exteriores y facilitando una mejor planificación de la cosecha.

AZAFARM está coordinado por FITA y cuenta con la participación de Azafrán de Teruel La Carrasca, Grupo TATOMA, ZGreens, TECNALIA, CAMPAG, la Asociación de Cocineros de Aragón y la Asociación Provincial de Hostelería y Turismo de Huesca.

Del ensayo al prototipo

Durante las tres campañas, los socios han desarrollado diferentes ensayos para conocer cómo responde el azafrán en condiciones controladas. La Carrasca ha aportado su experiencia práctica en el cultivo; FITA ha realizado ensayos en cámara climática para estudiar el comportamiento de los cormos; y ZGreens ha desarrollado pruebas de cultivo vertical, evaluando diferentes sustratos, sistemas de riego y condiciones ambientales.

El conocimiento generado se ha trasladado a un prototipo portátil de cultivo vertical diseñado y fabricado por TATOMA. El sistema integra una cámara climatizada y una estructura en diferentes niveles que permite reproducir de forma programada las condiciones necesarias para realizar los ensayos.

TECNALIA ha desarrollado el sistema electrónico de adquisición y monitorización de datos, que permite registrar las condiciones ambientales y analizar su relación con la evolución del cultivo. De esta forma, el prototipo funciona como una plataforma experimental sensorizada y trazable sobre la que seguir perfeccionando los protocolos desarrollados.

Por su parte, CAMPAG ha trabajado en la difusión del proyecto y en la maximización del conocimiento generado, acercando sus avances y resultados al sector agroalimentario y contribuyendo a su transferencia.

¿Qué ha conseguido AZAFARM?

El principal avance ha sido demostrar que es posible controlar cuándo comienza a brotar el azafrán y concentrar posteriormente su floración, haciendo estas fases más predecibles y facilitando la organización de la cosecha.

En la última campaña se trabajó con 435 cormos distribuidos en cinco lotes, lo que permitió comparar diferentes tiempos de brotación, intensidad de floración y rendimiento.

Algunos de los ciclos con mejores resultados se situaron aproximadamente en siete días de brotación y catorce días de floración. En uno de los lotes se registraron más de 200 flores, con un máximo de 86 en una sola jornada, demostrando la capacidad de concentrar la floración en periodos definidos.

El proyecto también ha analizado la calidad del azafrán obtenido, estudiando parámetros contemplados en la norma ISO 3632 relacionados con su color, sabor y aroma. Los análisis sitúan el producto obtenido dentro de los estándares de calidad evaluados durante AZAFARM.

Una base para seguir avanzando

Tras tres campañas, AZAFARM ha transformado una hipótesis inicial en un proceso experimental repetible, monitorizado y medible. El proyecto deja además identificados los siguientes retos: continuar optimizando la fase vegetativa y reproductiva, mejorar la estabilidad del sistema y estudiar su escalabilidad y costes antes de plantear una posible aplicación a mayor escala.

Desde FITA destacan la capacidad del proyecto para conectar una necesidad concreta del sector con el conocimiento agronómico y tecnológico:

«El papel de FITA en AZAFARM ha sido doble. Por un lado, atender una demanda real del sector: poder cultivar azafrán de forma controlada y en entornos rurales. Para ello, pusimos en coordinación al agricultor con los socios tecnológicos y con experiencia en cultivo indoor, de modo que las necesidades del productor y las soluciones técnicas avanzaran juntas desde el primer momento. Por otro lado, a través de nuestra área de poscosecha, hemos velado por la calidad del producto final, cerrando así el círculo: desde el cultivo hasta un azafrán que cumple con los estándares que exige el mercado. Ese es el papel de FITA: actuar como ventanilla única para responder a las necesidades del sector primario».

AZAFARM se desarrolla en el marco de la subvención en materia de cooperación a los grupos operativos de la Asociación Europea para la Innovación, dentro del Plan Estratégico Nacional de la PAC 2023-2027, para Aragón. · GOP-2023-0027-00 · Periodo de ejecución 2023-2026.