El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, caía algo más de un 5% en torno a las 7.40 horas, antes de la apertura de las Bolsas en Europa, situándose por encima de los 93 dólares por barril, lejos de los 118 dólares que tocó este lunes. Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, cedía también más de un 5%, hasta los 89,80 dólares.
La caída del precio del crudo, que sigue por encima de los 72 dólares de antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel, se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya asegurado que la ofensiva contra el país centroasiático está «prácticamente terminada».
«Creo que la guerra está prácticamente terminada», afirmó en una entrevista telefónica concedida a la cadena de televisión CBS, porque que «no les queda nada, no les queda nada en el sentido militar». «Se va a terminar muy rápido», subrayó.
Trump también ha advertido a Irán de que si emprende cualquier acción que interrumpa el transporte de crudo en el estrecho de Ormuz, las fuerzas estadounidenses «lo golpearán 20 veces más fuerte que hasta ahora».
Sus palabras se producen después de que Teherán haya ofrecido paso libre a los buques de los países europeos que expulsen a los embajadores de Estados Unidos y de Israel.
«Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos lo golpeará 20 veces más fuerte que hasta ahora», ha manifestado el inquilino de la Casa Blanca a través de sus redes sociales.
El mandatario estadounidense ha asegurado que esta amenaza al Gobierno iraní «es un regalo de Estados Unidos a China y a todas las naciones que utilizan intensamente el estrecho de Ormuz». «Ojalá sea un gesto muy apreciado», ha apostillado.
La Guardia Revolucionaria iraní ha prometido que dejará paso libre a los buques de «cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio», mientras que el secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, Alí Lariyani, ha advertido de que «es poco probable que se logre algún tipo de seguridad en el Estrecho de Ormuz» en medio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra el país centroasiático.
Por su parte, los ministros de Energía del G7, que agrupa a Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, se reunirán virtualmente este martes para abordar la interrupción del suministro provocada por la guerra en Irán y debatir la posible liberación de reservas de petróleo, según la cadena estadounidense CNBC.
La reunión de los ministros de Energía tendrá así lugar un día después del encuentro virtual mantenido por los ministros de Finanzas del G7, que mostraron la disposición del grupo para tomar las medidas necesarias, incluido liberar las reservas estratégicas de crudo, aunque no adoptaron una decisión efectiva.
En este contexto, las Bolsas europeas apuntan a subidas en la apertura de este martes, superiores al 1%.
El Ibex 35 cerró este lunes con un retroceso del 0,86%, frenando las pérdidas de más del 3% que había registrado en la apertura. Así, el selectivo nacional se situó en los 16.928 enteros, por debajo de la cota de los 17.000 que logró mantener la semana previa.
Al cierre del Ibex de este lunes, el petróleo Brent cotizaba en los 100 dólares después de rozar, durante las primeras horas de ayer, los precios del inicio de la guerra de Ucrania en 2022.
EL ESTRECHO DE ORMUZ, CRUCIAL PARA EL TRANSPORTE DE GAS Y PETRÓLEO
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por aquí transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de atención de la economía global, y reaparece la pregunta de qué ocurrirá si su cierre –que no es oficial– se prolonga en el tiempo.
En la práctica, Ormuz funciona como una puerta muy estrecha por la que debe pasar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia el resto del mundo, partiendo desde este punto las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no dispone de rutas alternativas para salir de la región, según la EIA.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo.
El flujo de petróleo a través de este estrecho promedió 20 millones de barriles diarios en 2024, aproximadamente el 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según EIA.
Los flujos que cruzaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y productos derivados.
Además, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también transitó por Ormuz en 2024, principalmente procedente de Qatar.
EEUU LANZA UN PLAN PARA ASEGURAR CARGAMENTOS
La Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de los Estados Unidos anunció el pasado viernes el lanzamiento de un plan de 20.000 millones de dólares (17.236 millones de euros) para asegurar los cargamentos transportados vía marítima en Oriente Próximo.
Según el organismo, la medida se presentó tras las consultas mantenidas con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. Además, se implementará en «estrecha coordinación» con el Mando Central de los Estados Unidos (Centcom).
El plan se centrará, en un primer momento, en los seguros para maquinaria y casco, esto es el buque propiamente dicho, así como para su cargamento. La DFC ya ha identificado aseguradoras norteamericanas con las que contratar las pólizas.
«La cobertura de DFC ofrecerá un nivel de seguridad que ninguna otra póliza puede proporcionar. Estamos seguros de que nuestro plan de reaseguro permitirá que el petróleo, la gasolina, el gas natural licuado, el combustible para aviones y los fertilizantes vuelvan a fluir a través del estrecho de Ormuz hacia el resto del mundo», ha afirmado el consejero delegado de DFC, Ben Black.