Los inversores institucionales anticipan una caída del 20% en las acciones vinculadas a la IALos inversores institucionales anticipan una corrección «significativa» en las acciones de las compañías vinculadas a la Inteligencia Artificial (IA), según un informe elaborado por ‘Economist Impact’ en colaboración con Xtrackers, la marca de fondos cotizados de DWS.
En concreto, el estudio ‘Exuberancia y exposición: los inversores institucionales y el auge’ de la ‘IA’ reconoce que cerca del 80% de los 300 inversores institucionales consultados espera una caída de al menos el 20% entre los próximos 12 y 18 meses. A pesar de anticiparse, solo el 1% de ellos sostiene que podría soportar un desplome de tales magnitudes.
No obstante, la mayoría (80%) expresa confianza en sus carteras, aunque muchos matizan que es «moderada», lo que sugiere que la resiliencia podría estar «sobreestimada», tal y como apuntan los autores del análisis.
En cuanto a la composición de las carteras de inversión en renta variable de las entidades encuestadas, aproximadamente dos tercios reconoce que entre el 25% y el 50% de estas incluye compañías relacionadas con la IA, un porcentaje superior al de renta fija o inversiones alternativas, generando un riesgo elevado de «concentración», según los analistas de Xtrackers.
En este sentido, el documento puntualiza que la exposición se distribuye a lo largo de todo el ecosistema, desde proveedores de infraestructuras hasta desarrolladores y usuarios finales. Además, atestigua que las posiciones están «especialmente» agrupadas en infraestructuras y fondos pasivos, dando mayor preferencia a las apuestas «indirectas».
Asimismo, alrededor de un tercio de los inversores indica tener «sobreponderadas» las acciones vinculadas a la IA respecto a sus asignaciones estratégicas. «Esta elevada exposición a la renta variable incrementa el riesgo de una falsa diversificación: si las valoraciones caen de forma simultánea, la diversificación podría ofrecer menos protección de la esperada», precisan los autores del informe.
Con todo, los inversores institucionales, lejos de considerar reducir su exposición, planean comprar más título en lugar de retirarse si las valoraciones caen.
ESTADOS UNIDOS, EL PRINCIPAL MERCADO
Por otro lado, calculan que la IA generará rentabilidades en múltiples sectores, aunque la tecnología y las finanzas se posicionan como los principales beneficiarios. En particular, los inversores pronostican que esta herramienta impulsará mejoras de eficiencia en áreas como la modelización de riesgos, la detección de fraude y la atención al cliente, además de permitir nuevos productos y fuentes de ingresos.
Además, en algunas regiones como Asia-Pacífico los inversores institucionales se muestran más optimistas respecto a los rendimientos en sectores como los medios de comunicación y la logística.
Por áreas geográficas, más del 40% de los encuestados identifica a Estados Unidos (EEUU) como el principal mercado, muy por delante de Europa Occidental y Asia Oriental y Sudoriental, mencionadas cada una por aproximadamente una cuarta parte de los participantes.
Echando la vista atrás, la investigación recuerda que Estados Unidos, al albergar algunas de las principales empresas de IA del mundo, captó el 79% de la financiación global destinada a esta tecnología en el pasado ejercicio.
Respecto a las perspectivas en el gigante asiático, solo el 13% de los financiadores institucionales consultados espera que China produzca los mayores rendimientos, lo que, según los autores del informe, sugiere que los inversores podrían estar «subestimando» el papel de Pekín.
Los datos también apuntan a una creciente división global. De media, el 27% de los encuestados confía en que los mayores rendimientos procedan de los mercados desarrollados, frente a solo un 13% en el caso de los mercados emergentes.
«Esto plantea dudas sobre la distribución de los beneficios de la IA. Las diferencias en el acceso al capital, la infraestructura y el apoyo regulatorio probablemente condicionarán los resultados, lo que podría ampliar la brecha entre los ‘líderes de la IA’ a nivel global y el resto de economías», concluyen los autores del estudio.