Palma se suma a la tendencia de los gimnasios boutique especializados con la apertura de Bootyboosters

Por Remitido

Palma se suma a la tendencia de los gimnasios boutique especializados con la apertura de Bootyboosters

Abre en Palma el primer centro especializado en el entrenamiento de glúteos

El modelo de gimnasio tradicional está cambiando. Cada vez más usuarios buscan espacios más especializados, personalizados y adaptados a sus necesidades concretas. Una tendencia que ya estaba consolidada en ciudades europeas y estadounidenses y que empieza también a crecer en Mallorca con la aparición de centros boutique especializados.

Uno de los ejemplos más llamativos en la isla es Bootyboosters, un centro de entrenamiento inaugurado en noviembre de 2025 en el barrio de Pere Garau, en Palma, y diseñado específicamente para mujeres que buscan una forma diferente de entrenar fuerza.

El proyecto nace en un momento de crecimiento del sector wellness y boutique fitness en Europa. Según diversos informes internacionales como «Europe Boutique Gym Studios Market Analysis Report 2025» el mercado europeo de estudios boutique superó los 10.000 millones de dólares en 2024 y mantiene ritmos de crecimiento superiores al 8% anual impulsado por la demanda de experiencias más personalizadas, grupos reducidos y entrenamiento basado en salud y bienestar.

«Hace una década los gimnasios eran una sala con máquinas y los clientes tenían que adaptar sus gustos o necesidades a lo que había. Ahora ocurre justo al revés: los espacios se diseñan pensando en las personas», explica Miguel Soler, fundador de Bootyboosters y profesional vinculado al sector del entrenamiento personal en Mallorca desde hace más de diez años.

El centro trabaja exclusivamente con grupos reducidos de un máximo de ocho personas y combina entrenamiento de fuerza, seguimiento cercano y un enfoque basado en evidencia científica. Además de las sesiones, el proyecto organiza charlas, eventos y contenidos semanales relacionados con salud femenina, descanso, hábitos y bienestar.

«Algunas mujeres no tenían un lugar en el que entrenar a gusto, con entrenamientos diseñados para ellas y que además tuviera en cuenta lo que les gusta», señala Soler.

El perfil de las clientas es diverso. Actualmente entrenan en el centro mujeres de más de diez nacionalidades distintas y edades comprendidas entre los 18 y los 50 años. Muchas de ellas aseguran haber abandonado anteriormente gimnasios convencionales por incomodidad o falta de adaptación.

Es el caso de María, clienta del centro desde sus primeros meses, que reconoce que nunca había conseguido mantener constancia entrenando. «Siempre acababa dejando el gimnasio, no sabía cómo utilizar las máquinas ni cómo entrenar. Aquí siento que el ambiente es diferente y entrenar se ha convertido en algo que realmente disfruto», explica.

Uno de los aspectos que más destacan desde el centro es que Bootyboosters no es un lugar para el postureo. El objetivo, aseguran, es ofrecer una experiencia de entrenamiento más cómoda, cercana y adaptada a las necesidades reales de muchas mujeres.

La apertura de este tipo de espacios refleja también un cambio más amplio dentro de la industria del fitness. Diferentes estudios internacionales como ‘Future of Wellness’ de McKinsey & Company⁠ apuntan a que los consumidores priorizan cada vez más modelos centrados en comunidad, personalización, salud y bienestar frente a formatos masivos y genéricos.

Bootyboosters es el tercero de los centros de entrenamiento impulsados por Miguel Soler y su equipo en Palma. Tras la acogida del proyecto, sus responsables ya se encuentran buscando un nuevo local para abrir el segundo centro Bootyboosters en Mallorca.